Una noche en Madrid.

Era sabado a la noche en la hermosa Madrid.

Al día siguiente teníamos un show en el “Palacio de los deportes” junto al excelente grupo de nuestro amigo Javier Gurruchaga , la “Orquesta Mondragon”.

Ya teníamos noticias de la venta de entradas y sabíamos que se habían agotado; eso era previsible, ya que la Orquesta Mondragon tiene un fan`s club que es increíble!.

Estabamos en la casa de Pancho Varona, quien siempre nos hace de anfitrión cuando andamos por Madrid, y Elisa, su esposa, estaba cocinando para todos una “paella a la valenciana”, como buena valenciana que es Elisa, a la que,con Juanka, habíamos decidido acompañar con unas buenas botellas de Chateau Cheval Blanc que habíamos conseguido en oferta en “El Corte Inglés”.

En eso llega Antonio Gala, un poeta de la barriada de Vallekas, en Madrid, que escribe como los mismos dioses,¡qué poesía, dios mío!;acompañado por Antoñito García de Diego,guitarrista de aquellos, y Juan Carlos Baglietto,Sí!!, nuestro Baglietto!!, que se encontraba en gira por gran parte de Europa.

La noche era perfecta, si hay algo que tiene Madrid son sus atardeceres y sus noches, quien anduvo por el barrio sabe bien lo que digo,. Cuando Juanka no tiene mejor idea que sintonizar en el TV de Panho la señal internacional de TYC Sports. Jugaban en vivo “Newel’s old Boys y Rosario Central”, faltaban cinco minutos para el final del partido, y , ovbiamente, se arrimó Juan Carlos Baglietto , fanático de “Central”. Al minuto y medio para terminar, zapatazo de “Manso” y golazo de “Newel’s”. GOOOOLLLLL!!!!!!, gritó Juanka, bastante entrado en copas, a lo que Baglietto respondió sacado: “Pero qué sos leproso vos, forro de mierda??”. Juanka lo miró, se rió y desorbitado le dijo: “Por qué no te vas al baño a componer algo que tenga más ritmo que “La Cucaracha ???, zapato!!!”, a lo que acompañaba con un movimiento de ambas manos sobre su bragueta!!.

Baglietto apuró el trago, se levantó del sillón en el que estaba y salió por la puerta. Lo acompañamos Pancho y yo, caminamos hasta la estación de “Atocha” tratando de calmarlo y de que volviéramos a lo de Pancho a cenar,pero no pudimos, por lo que Pancho dijo: “A la vuelta hay un bar que es de un amigo mío, vamos!!”. y así fue que terminamos los tres muy borrachos en un bar sobre la M-30 y fue ahí que Juan Carlos Baglietto llorando por la melancolía me dijo que le gustaría que hiciéramos uno de sus temas.

Nunca le contesté, pero algún día saldaremos esa deuda!!!.

Deja un comentario

CAPTCHA image