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“Vamos a estar cuando todos se hayan ido”

Habla el jefe de los 744 médicos cubanos instalados en Haití desde hace doce años

“Vamos a estar cuando todos se hayan ido”

Llegaron en el ’98, con los huracanes, como un contingente de ayuda. Después del sismo fueron referentes para todos los médicos.

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Los médicos cubanos llegaron a Haití y se desplegaron en diez provincias desde los huracanes del ’98.
Por María Laura Carpineta

Más de 34.500 pacientes, 2728 operaciones –de ellas, 1297 cirugías de alta complejidad–, 380 amputaciones de miembros superiores y 644 de miembros inferiores. 744 médicos, enfermeros y laboratoristas, 18 equipos quirúrgicos, tres hospitales estables en Puerto Príncipe y centros de atención en los 10 departamentos de Haití. Ese era el resumen de las dos semanas posteriores al terremoto que hicieron el viernes a la noche las brigadas médicas cubanas en una tienda de campaña en el corazón de la capital haitiana.

Los cubanos no aterrizaron en Haití como héroes en helicópteros de guerra frente al Palacio de Gobierno en ruinas ni deslumbraron al mundo rescatando de entre los escombros a ancianos y bebés dejados por muertos. No. Los médicos cubanos llegaron hace muchos años y en silencio. Y en silencio también fueron los primeros en atender a las víctimas del terremoto, junto a los profesionales del Hospital Reubicable de la Fuerza Aérea argentina. Y en silencio también serán los que se queden cuando la atención internacional se desvanezca.

“Muchas delegaciones ya empezaron a irse y la ayuda que llega no es la misma que al principio. Como lamentablemente pasa, en algunos días aparecerá otra tragedia, en otro país, y el pueblo de Haití quedará en el olvido y librado a su propia suerte”, diagnosticó el jefe de la misión médica permanente de Cuba en el devastado país caribeño, Carlos Alberto García Domínguez.
La historia le da la razón. La Habana envió a sus primeros médicos a Haití después del huracán George en 1998, cuando el 80 por ciento de los cultivos del país más pobre del continente había quedado totalmente destruido y la ONU pronosticaba una crisis humanitaria. Desde entonces, se enfrentaron a una serie ininterrumpida de huracanes y tormentas tropicales, que dejaron al país bajo el agua una y otra vez y a miles de personas muertas. En cada desastre natural vieron llegar la ayuda del mundo y la vieron irse. El martes 12 de enero, cuando la tierra comenzó a moverse y los edificios a agrietarse, las brigadas cubanas eran la única fuerza médica con insumos y capacidad para atender a víctimas en todo Haití.
“En un primer momento se montó un hospital de campaña donde viven nuestros médicos, en la parte de atrás del Palacio de Gobierno. Se montaron unas carpas, incluyendo un quirófano, y se comenzó a operar”, relató vía telefónica el doctor García Domínguez. Según contó, no tuvieron que ir en busca de las víctimas; las colas se armaron apenas dos horas después del terremoto en la plaza más cercana. “Hace mucho que estamos acá y la gente sabe dónde vivimos”, explicó. En esa tienda de emergencia se hicieron las primeras amputaciones. “Teníamos anestesia, pero sólo para aplicarla en dosis locales. Es algo terrible tener que amputar un miembro con anestesia local”, recordó.
El veterano médico habla con la calma de quien está acostumbrado al caos, la tragedia y el dolor. Hace más de un año y medio que está trabajando en Haití como jefe de la misión cubana. Cuando el terremoto sacudió al pequeño país caribeño estaba justo de vacaciones en La Habana, según contó con una mezcla de vergüenza y bronca. Ese mismo día juntó a una brigada médica de refuerzo, litros de plasma y sangre y cargó todos los insumos básicos que le entraron en el vuelo charter.
Cuando llegó, sus compañeros en Puerto Príncipe hacía 24 horas que operaban sin parar. “Lo primero que hice fue hablar con la seguridad de los hospitales públicos que estaban en pie para que nos abrieran las puertas”, recordó. La segunda noche después del terremoto, la misión cubana operaba y atendía pacientes en tres hospitales de Puerto Príncipe.
“Lo más difícil –aseguró– fue intentar que los pacientes operados se quedaran internados. Estaban aterrorizados y no querían quedarse dentro del edificio. Tuvimos que instalar carpas afuera, en las calles y los parques, aunque no era lo más higiénico.”
Con la llegada de misiones médicas y ayuda internacional la situación fue mejorando de a poco, explicó García Domínguez. En las últimas dos semanas profesionales de España, Chile, Venezuela, Colombia y Alemania se sumaron al trabajo contra reloj en los hospitales manejados por los cubanos. Lo mismo hicieron unos 400 haitianos recién recibidos o a punto de terminar sus estudios de Medicina en La Habana.
La misión de médicos argentinos que volvió al país la semana pasada también trabajó junto a los cubanos, a quienes les derivaban los pacientes quirúrgicos en Puerto Príncipe y en otras ciudades afectadas, como Leogane. “Se pusieron totalmente a nuestra disposición”, recordó con agradecimiento Selva Font, voluntaria de Cascos Blancos.
Estados Unidos, en cambio, se niega a acercarse a los cubanos. Sin contar la misión de paz de la ONU, Washington y La Habana son los dos países con más gente desplegada en el devastado país. El gobierno cubano y hasta el mismo Fidel propusieron una cooperación humanitaria. La Casa Blanca optó por el silencio, aun después de que Cuba le cediera su espacio aéreo para que la ayuda norteamericana tardara cinco horas menos en llegar a Puerto Príncipe.
Según el relato que hizo García Domínguez, la capital haitiana intenta volver a pararse. Algunos negocios venden agua y combustible, y la vida comercial está reviviendo de a poco. La electricidad, en cambio, sigue siendo sólo un recuerdo. “En cualquier otro país eso significaría caos, pero acá ya estamos acostumbrados. La electricidad nunca fue estable en Haití”, explicó el médico.
De día, aseguró, la ciudad parece estar ganando de vuelta su ritmo. Pero al caer la noche se ve la verdadera dimensión de los estragos que dejó el terremoto. “Las avenidas más grandes de la ciudad se llenan de gente. Es algo terrible. Son personas y personas, durmiendo una al lado de la otra. No son algunos, sino casi toda la población”, describió.
Tres semanas después del terremoto y con las primeras señales de recuperación apenas asomando, los contingentes extranjeros ya organizan su salida definitiva. “Es una pena porque el pueblo haitiano aún nos necesita”, se limita a comentar García Domínguez. Su equipo de casi 800 médicos y enfermeras, en cambio, se dedica a hacer planes: campañas de vacunación contra el tétanos, despliegue en todo el país de brigadas de control higiénico y epidemiológico, fumigaciones y la llegada de un equipo de salud mental para ocuparse de la gente que perdió más que su casa y su negocio.
“La verdad es que a uno le choca ver que los haitianos no han logrado recuperarse de una tragedia y ya les está cayendo otra. Nos desconcierta –aseguró, y se tomó un segundo para ahogar la tristeza, que se escapa entre sus palabras–. Pero lo que nos queda es que prevalece la voluntad. Uno nunca pierde el optimismo de que este pueblo tenga un futuro mejor, porque realmente lo merece.” Por eso él y sus compañeros se quedan en Haití, porque para ellos las palabras de esperanza que hoy repite el mundo entero no son sólo una expresión de deseo.

Desde nuestro humilde lugar siempre con Evo y el pueblo boliviano!!!!.

El mandatario de Bolivia, reelecto por un período de cinco años, fue cauto en sus primeras declaraciones tras el aplastante triunfo electoral. No rechazó de plano presentarse a una tercera presidencia y fue muy duro con la oposición de derecha.

Por Sebastián Ochoa
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Ayer Morales se reunió con la prensa, con su gabinete, con ejecutivos de empresas del Estado y con candidatos electos.
Desde La Paz“Atacar la pobreza e industrializar Bolivia” o la investigación de las fantásticas fortunas personales de varios de los candidatos de la oposición fueron algunos de los proyectos que adelantó Evo Morales ayer, pasadas las elecciones, en el Palacio Quemado. El presidente reelegido por el 63 por ciento se reunió con periodistas para comentar sus impresiones del domingo. Evo Morales delineó planes para impulsar a partir del 22 de enero, cuando asuman los 110 legisladores que el Movimiento Al Socialismo (MAS) tendrá en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Son más de dos tercios sobre el total de 166. Relajado y de buen humor, Morales contó que durmió mal por un dolor de estómago arrastrado de hace días. No aclaró si fueron los nervios de las elecciones. También deslizó la posibilidad de presentarse a una tercera presidencia, que sería de 2015 a 2020.

Morales fue hasta cierto punto cauteloso, en contraste con la alegría desatada por sus simpatizantes que festejaron toda la noche, pese a la prohibicion de consumir alcohol. El contraste entre su aplastante victoria y el pobrísimo papel de la oposición era evidente. “Creo que ganamos en siete de los nueve departamentos del país”, afirmó exultante el mandatario, que recordaba de alguna manera la oposición dura y violenta que los medios mostraron además como mayoritaria en los cuatro departamentos de la media luna. Apenas el año pasado, su gobierno parecía acorralado por el movimiento opositor autonomista.

“Estoy muy alentado, quiero decir gracias al pueblo boliviano, a los distintos movimientos sociales, a los intelectuales, artistas, transportistas, gremialistas, a todos y a todas. Y mi especial respeto a las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, que se movilizaron en todo el país. Realmente ha sido un esfuerzo de todo un pueblo. Ese esfuerzo no será en vano, lo he aprendido durante los casi cuatro años de presidente”, comentó con tono pausado.

–Aunque usted ganó con el 63 por ciento de los votos, Manfred Reyes Villa, que salió segundo con el 27 por ciento, aún habla de “polarización” en el país.

–Mira, para hacer frente a Evo Morales y a los movimientos sociales intentaron recolectar quizá para ellos a los mejores hombres de la derecha. Eso ya habían hecho para 2005, pero ADN (Acción Democrática Nacionalista, partido fundado por el ex dictador Hugo Banzer) ha desaparecido. Muchos partidos de la derecha han desaparecido y se han juntado en Podemos (Poder Democrático Social). Para estas elecciones nacionales crearon el Plan Progreso Bolivia, (PPB) y fueron como un basurero a recolectar alguna gente de esos partidos, pues hay un desbande interno en lo que era Podemos. Yo no sé en qué sigla vamos a creer de la derecha. La actual sigla de Manfred Reyes Villa es un basurero de todos los partidos de derecha. ¿De qué oposición podemos hablar? Cuando Manfred dice que hay polarización, lamentablemente piensa en él, en la derecha, y no en el pueblo boliviano. Yo estoy seguro de que no ganamos sólo en seis departamentos de los nueve, sino en siete. Se sabe que el voto del campo es decisivo.

“Una de las ventajas que tuve para estas elecciones nacionales es que la derecha no sabe elegir a sus autoridades. El candidato a la presidencia del PPB usó la campaña como una gran palestra para no ir a la cárcel. Su candidato a vicepresidente (Leopoldo Fernández) intenta victimizarse, dice que es un preso político. ¿Qué preso político? Si todos los informes de la comunidades internacional, de Unasur, de todas las instituciones de derechos humanos hablan de masacre en Porvenir, Pando. Es un delito de lesa humanidad. Fernández usó la candidatura a la vicepresidencia para salir de la cárcel. Uno para no entrar a la cárcel, otro para salir de la cárcel. Cuando escuché que ellos eran los candidatos ¡uta! ¡Yo me alegré!”, dijo el presidente.

Morales recordó los pasados del binomio de PPB, ambos ligados a dictaduras y gobiernos neoliberales. Ahora que la oposición tiene menos de un tercio de la Asamblea, cuando antes controlaba en Senado, podría volver a manifestarse violentamente, evaluó el presidente. “Cuando estos grupos dicen que la población se va a polarizar, seguramente están pensando en cómo hacer nuevamente lo de septiembre del año pasado, cuando montaron un intento de golpe de Estado”, consideró el aymara.

En la última semana de la campaña, Morales había levantado su secreto bancario. Desafió a la oposición, pero nadie se atrevió a seguirlo. Con el Congreso en poder del MAS, el presidente dijo que se aprobarán leyes para la investigación de fortunas sospechosas, proyecto hasta ahora trabado en el Senado. En la conferencia, el reelecto contestó a la oposición que lo acusa de “narcotraficante” por su defensa del uso de la hoja de coca. “Como si fueran sanos hablan de narcotráfico, cuando ellos están implicados en narcotráfico. Si se investigaran sus fortunas, se demostraría que cuando no es corrupción es narcotráfico. Si Reyes Villa tiene tantos bienes en EE.UU. a nombre de su hermano, de su hermana, de su sobrino, pues ¿por qué no se investiga eso? ¿De dónde saca plata para tener tantos departamentos en Estados Unidos? ¿Por qué el Departamento de Estado no ayuda a investigar? ¿O son protectores de corruptos y delincuentes?”, preguntó.

Ayer, el presidente se reunió con su gabinete, con ejecutivos de empresas del Estado, con candidatos electos y futuros candidatos a alcalde y prefecto, elecciones que serán en abril de 2010. “Yo me doy cuenta de que el que no vive para servir no sirve para vivir”, dijo Morales. Casualmente, la tumba de Hugo Banzer, en Santa Cruz, tiene esa frase como epitafio. “Hablaré con los parlamentarios electos y los candidatos a alcalde. Les diré que quien de verdad entra a este juego democrático no lo hace para mejorar su economía. Tiene que empobrecerse, ésa es la verdadera autoridad”, sostuvo.

–El domingo, cuando votó en El Chapare, dijo que era su primera elección con la nueva Constitución. Muchos interpretaron que quiere postularse nuevamente en 2015.

–Si hacemos la interpretación de la nueva Constitución Política del Estado, permite una elección y una reelección. Sin embargo, yo nunca he pensado en la reelección, ni pensaba en ser presidente. ¿Quién soñaba ser presidente? Nadie. Por eso he empezado a pensar en cuando nuestros abuelos, abuelas, dicen “es el destino”. Uno por naturaleza está destinado para algo. ¿Y quién iba a pensar que se presentaría esta nueva elección? No me permitieron acabar mi gestión, que constitucionalmente era por cinco años. Si el domingo no ganaba, me cambiaban a los cuatro años. Entonces esta gestión que se termina en enero es la gestión con la anterior Constitución. Y empieza la nueva gestión desde enero. No es interés de Evo Morales por ratificarse, nunca lo he pensado. El año pasado decía al compañero Alvaro (García Linera, el vicepresidente) que acabada esta gestión yo me iría a El Chapare con mi cato de coca, feliz, contento porque calculábamos que habíamos hecho una buena gestión.

“He sido premiado para estas fiestas de fin de año con una ratificación del 63, 64 por ciento. Yo estoy seguro de que con el voto extranjero vamos a ser reelegidos con casi el 67 por ciento, que es último record del referéndum ratificatorio. Los votos del campo no han llegado, los votos del extranjero no están contabilizados. Pero este voto finalmente no es para Evo, es para el pueblo”, dijo el presidente.

A fines de 2008, el oficialismo y la oposición habían acordado hacer un referéndum por la nueva Constitución, que fue aprobada en enero de este año con el 63 por ciento de votos. Entre las condiciones que había puesto la oposición para permitirlo había dos centrales: el límite de cinco mil hectáreas para las propiedades no sería retroactivo, por lo tanto no se tocarían los latifundios ya constituidos. La segunda implicaba que Morales no intentaría postularse a la reelección en 2015, posibilidad abierta en la actual Constitución. Si lo hiciera, Morales rompería uno de los pactos con los partidos de derecha. Difícilmente la oposición podrá reclamárselo, disminuida a un rincón (56 legisladores) de la Asamblea Plurinacional.

Saludos del mundo

Las felicitaciones a Evo Morales por su reelección como presidente de Bolivia llegaron ayer al país andino desde diversas capitales del mundo. Por el hemisferio americano, Argentina, Venezuela e incluso Estados Unidos, país con el que La Paz no mantiene relaciones diplomáticas, se anotaron ayer en la lista. “Las elecciones bolivianas fueron un ejemplo de participación”, destacó el canciller argentino, Jorge Taiana. “Ganamos en Bolivia. Hay júbilo en el continente”, celebró el mandatario Hugo Chávez desde Caracas. “Felicitamos a Evo Morales por su reelección y elogiamos al pueblo boliviano por un proceso electoral pacífico y ordenado”, señaló, desde Washington, Ian Kelly, vocero del Departamento de Estado. Por Europa, a su vez, los gobiernos de Madrid y París emitieron sendos comunicados. “España felicita a su candidato, Evo Morales Ayma, y le desea el mayor de los éxitos en su próximo mandato presidencial”, precisó un comunicado de la Cancillería española. “Francia felicita al presidente Evo Morales por su reelección al frente del Estado boliviano desde la primera vuelta”, expresó Bernard Valero, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores francés.

EVO ARRASO EN ARGENTINA

MAS votos del exterior

Si hay votos del exterior, los gana Evo. Tras las primeras elecciones bolivianas en las que los residentes fuera del país andino pudieron votar, los números indican que el mandatario Evo Morales obtuvo una mayoría aplastante de votos entre la comunidad boliviana residente en Argentina. Según los primeros resultados, el presidente reelecto y candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) no sólo ganó en la totalidad de las 395 mesas instaladas en todo el país (foto), sino que incluso superó el 90 por ciento de los votos. “Se replican los resultados de Bolivia, aunque seguramente los índices son más altos en Argentina. No hay datos definitivos, pero se estima que entre el 91 y el 94 por ciento de los votantes apoyó a Evo Morales”, precisó la embajadora de Bolivia en Argentina, Leonor Arauco Lemaitre, quien aclaró que las cifras finales las dará la sala plena del órgano electoral boliviano. “Los bolivianos en Argentina resolvieron apoyar masivamente el proceso de cambio”, sintetizó la diplomática.

Arauco Lemaitre explicó que de los 90 mil bolivianos inscriptos en el padrón en Argentina –el más numeroso en el exterior, representando el 52 por ciento del total– se registró una afluencia de casi el ciento por ciento de los votantes en las provincias de Jujuy y Mendoza, con cinco mil electores en cada una, mientras que en Buenos Aires la participación se situó entre el 75 y el 80 por ciento del padrón. “En Buenos Aires, donde estaban empadronadas unas 80 mil personas, hubo dificultades por problemas organizativos. Hubo una absoluta falta de información por parte de la Corte federal electoral”, protestó la embajadora. “En las 135 mesas instaladas en el estadio del club San Lorenzo, en el barrio de Flores, donde se concentra una numerosa colectividad boliviana, había, según la policía, 18 cuadras de cola para votar. Mucha gente había llegado a las tres de la madrugada”, agregó la embajadora.

Como en Argentina, Morales también triunfó entre la comunidad de bolivianos residentes en Brasil y en España. El único país en donde los residentes le fueron adversos fue Estados Unidos. Allí, de los 300 mil residentes, según una fuente diplomática, sólo se habrían inscripto para votar unos diez mil. Sobre esa cifra, finalmente, habrían sufragado efectivamente unas cinco mil personas, la mayoría de ellas residentes en Miami.

Para lograr aprobar la ley actual que garantiza el derecho al voto a los bolivianos en el exterior, el gobierno del MAS, frente a la resistencia de la oposición, se vio obligado a conceder que sólo podrían votar tantos bolivianos como el equivalente al 6 por ciento del padrón nacional. Este derecho, actualmente, ya se encuentra garantizado por la nueva Constitución política del Estado plurinacional boliviano. Tras los comicios de ayer, en los que Morales obtuvo mayoría parlamentaria tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores, es probable que el actual texto sea modificado. De reformarse la ley, todos los bolivianos en el exterior quedarían habilitados para votar. MAS para Evo.